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Tag Archives: evolución

Ayer eché un vistazo rápido a este blog, más tarde a un antiguo diario de tantos que tengo a medias con días sueltos de años distintos.

Tan distintos como yo, de una hoja a otra estaba cambiada, de un día a otro pensaba distinto. Se nota en mi escritura, sobretodo en la de llorar, esas lineas llenas de tristeza que tanto me ha inspirado siempre. Cuando estaba feliz había poco tiempo para pararse a escribir, todo pasaba taaan rápido, y al llegar la tristeza me invadía como un campo de fuerza que me pegaba los pies al suelo, el cuerpo a la cama y el cerebro a la oscuridad creativa de mis lineas.

Empecé a leer mi pasado porque estaba en una especie de bucle maniacodepresivo por segundos, un segundo hiperactivada por la ilusión del mañana y al siguiente hiperaplastada por el miedo del mañana. Sabía que ahí encontraría las respuestas a las preguntas que no había querido hacer.

Soy una evolución poderosa de quién fui una vez, ya poderosa entonces ante lo desconocido del mundo, ante la soledad de la alergia a los cambios de temperatura, ante la difícil aceptación de pasar de la talla 38 a la 50, ante la mismísima narcolepsia y ante la grandiosa maternidad.

Este viernes me iré 3 meses a Lisboa a lo Erasmus de técnica de laboratorio, y Leo se quedará cuidando a mi madre y mi hermano en mi ausencia ;0)

Parece poco, 3 meses, y seguro que se nos pasa volando, pero para Leo el tiempo es información y su cerebro una esponja que guarda todo para el futuro. Le dejo en las mejores manos, pero siguen sin ser las mías. Y aunque me/os parezca mentira me voy preocupada, me imagino lo peor porque lo mejor ya se que será lo que pase. Le dejo empezando el colegio, por suerte son 15 niños en su clase no 20 o 25 como me temía. Son muchos cambios y es un chico independiente, fuerte y sensible. Y no quiero decir esa frase de “a muchos niños les dejan sus madres meses o años para trabajar fuera y no les pasa nada” porque me suena a la de “a mi no me dieron teta y no me pasa nada”.

Espero que estos 3 meses nos hagan crecer a mejor a los dos y que cuando venga con Basi una semanita a verme en Lisboa me de todos los besos de buenos días y buenas noches que me voy a perder.

El futuro es este viernes y no se ni donde dormiré ni donde trabajaré allí. Lo que es seguro es que tendré que evocar a mi Gala interior para no pegarme al suelo algunos días en los que eche de menos a mi mulatito. Y a la vuelta ser capaz de exorcizarla de mi.

Buscando entre mis blogs estaba convencida de haber hablado antes de todo esto, pero parece que no y ya toca.

Ya sabéis que soy atea desde parbulitos (en 1º de primaria pedí no dar religión), también sabéis que la fase del “¿por qué…?” nunca se acabó para mi. Recuerdo preguntar a mis padres que de donde veníamos (ya me habían contado como se hacen los niños pero quería ir al siguiente porque de la lista) y me contaron el génesis: un cuento muy molón de ciencia ficción algo gore (lo de arrancar una costilla y tal), y también me enseñaron un libro en el que se veía la evolución (desde el principio con dinosaurios y todo) y la imagen del mono al ser humano me convenció mucho más que la historia de la manzana (ya hablaremos del significado real de esas representaciones en la biblia).

El caso es que siempre me ha interesado la religión como ese sentido sinsentido para mi, hace unos años hice un curso de árabe culto. No es tan dificil como parece si el profe es bueno puedes aprender rápido y bien lo suficiente como para leer sin entender (la fonética es importante) y contar unas cuantas cosas sobre ti (suficiente para ligar o apañarse un ratito en el zoco). Tengo que reconocer que yo realmente quería estudiar hebreo pero muy complicado y salió este curso que me enganchó.

Luego intenté practicarlo con una vecina muy maja, pero no sacaba tiempo y se fue perdiendo… seguí haciendo los tatuajes de henna y usando un champú con henna… y este año leí el libro La mano de Fátima y me volvió el gusanillo.

Este curso el parque con las mamis me di cuenta de que desde sus perspectivas de su fe (católica y musulmana) no se daban cuenta de cuanta fe común tenían. Y yo desde fuera sigo teniendo una perspectiva analítica con la que me cuesta empatizar en algunas cuestiones clave (aunque reconozco que me siento muy orgullosa de no ser tan radical como de pequeña cuando despreciaba cualquier religión, ahora solo desprecio las instituciones que se aprovechan de la fe de las personas).

Tengo una maravillosa teoría, si en vez de darnos clase de religión/ética en el colegio nos enseñaran respeto y valores nos iría mejor. Luego la religión sería a cargo de tu familia y tu comunidad, pero aún así es parte de nuestra cultura por lo que enseñar los puntos comunes y/o básicos de varias religiones en historia ayudaría mucho a fomentar el respeto. Yo solo recuerdo un año de historia en el que dimos las religiones y sin embargo están tejiendo nuestra historia, más aún si cabe en españa donde fuimos 8 siglos gobernados por musulmanes y convivimos 3 religiones (y los no creyentes que nunca parecen contar en la historia pero siempre hubo).
Seguiré con esto otro día, hay mucho que contar ;0)