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Tag Archives: planning

Ha pasado ya una semana y creo que es el momento de sentarme a escribir sobre esto intentando no meter mi prosapoética-microrelato de por medio.

Leo se fue el sábado pasado de vacaciones a casa de mi hermana, en Málaga, con mis padres y uno de mis hermanos.

He pasado una semana muy intensa de autoconocimiento, autosuperación y reflexión.

Mis planes no eran iguales ni parecidos a esto, eran estar con Basi disfrutando de la soledad en compañía, pero los planes no siempre se cumplen (en mi caso debería haber aprendido que la probabilidad de cumplirlos es ampliamente inferior a la media mundial/universal).

La verdad es que necesitaba esta pausa en mi falsa felicidad. Trabajar, ser madre y narcoléptica cansa más allá de mis límites básicos. Y aquí sigo resistiendo.

Estar sola te permite dormir, recuperarte, oír y ver los videoclips a los que tanto echas de menos. Planear tu vida sin condiciones externas a tus pensamientos. Y escribir, escribir mucho, desahogarte con la complicidad que te da una pantalla de ordenador.

Gracias al cambio de planes he conseguido hacer un planning semanal, incluyendo menú de 5 comidas al día. Todo equilibrado y sano, para mi mente y mi cuerpo.

Quien me conoce sabe de sobra que no soy persona de horarios, de orden ni de limpieza casera. Y a quien no, ya se lo cuento yo. Y que tampoco consigo comer 5 veces al día ni 5 piezas de fruta y verdura por más que lo tenga todo controlado para que Leo si lo haga.

Y ahora, una semana después estoy en ello, baño limpio, cocina con una encimera despejada, dieta mediterránea, mínimo 2 litros de agua al día y despejando el salón.

Me sigue quedando pendiente la habitación de caos que por más que empiece con ella vuelve a su estado natural, pero aún tengo otra semana sin Leo.

Y él, pues encantado de pasar horas chapoteando en la playa, encontró un huevo de tiburón (o manta puede ser, pero él está convencido de que es de tiburón y que las “4 patitas” que tiene son para agarrarse de las ramas de los árboles del mar) y me dijo por teléfono que era un regalo para mi. Nos vimos por el Skype y quería que lo cogiera desde aquí, no creo que dure entero mucho pero estos son los mejores regalos que se pueden pedir: que alguien quiera regalarte su posesión más preciada aunque no pueda.

Hoy a tenido una prueba de límites de las que merecen un castigo, me ha llamado mi hermana para preguntarme que quería que hicieran con él… mientras mi madre dormía la siesta, él no se ha dormido, ha cogido las gafas y las ha retorcido de mil maneras: la patilla a 90º de su postura original, uno de los cristales fuera y la montura deformada por completo, la otra patilla a por uvas también.

Por suerte, han ido con él a la óptica y han podido arreglarlo todo. Antes de eso y tras pensar un ratito en lo que había hecho, sabiendo de sobra que tiene prohibido tocar las gafas de la abuela, ha esperado en la puerta del baño a que saliera para decirla “lo siento” y a la respuesta de “¿Por qué lo has hecho?” respondió un “Porque sí” que dan ganas de enseñarle a decir “por tantear los límites” para que lo suelte en estas ocasiones jeje.

El caso es que le hecho de menos, pero me viene de perlas estas dos semanas de prueba para cuando me vaya 3 meses a Lisboa y tenga que quedarse en casa con la abuela y el tío. Con lo preocupada que estoy por que le entretengan bien (les di una carpeta llena de laberintos, memoris, familias de animales, animales para relacionar con sus hábitats, una plastilina para hacer muñecos y queda seca, etc.), me imagino 3 meses enviando PDF con material para que no le dejen pegado a la tele todo el día y llamando cada día para asegurarme de que le han desenredado el pelo con el suavizante y han corrido con él en el parque.

Como he puesto en mi planning para esta semana (ocupando el enorme espacio que ocupan todas las horas que estoy en el curro, 30 + 7’5 de viaje):

Solo dos semanas y tendré la casa que deseo.

Solo un mes y habré aprendido lo que necesito.

Solo mes y medio y me iré a Lisboa.

Yo soy capaz de esto y más.